miércoles, 6 de julio de 2011

El origen de la Filosofía.

Decídme todo esto, musas que habitaís las olímpicas moradas, comenzando desde el principio; y decídme lo que fue primero de todo.
Hesíodo, 700 a.C
El asombro
Cuando el hombre comenzó a liberarse de las exigencias vitales que abrumaban su existencia de manera excluyente, esto es, la alimentación, la vivienda o la primitiva organización social, y cuando las supersticiones elementales dejaron de consignar a un espacio reducido su posibilidad de discernimiento, el hombre se encontró por primera vez ante la posibilidad de elevar su mirada más allá de la superficialidad de lo inmediato.
La totalidad, la profundidad, la percepción de un horizonte lejano, encendió en el entedimiento humano la chispa del asombro. Porque la conciencia despertó asombrada frente a la maravilla del mundo. Y con este amanecer, las preguntas esenciales, formuladas por primera vez, serían el punto de partida para el nacimiento del pensamiento filosófico. 

La duda
...podría ocurrir que Dios haya querido que me engañe cuantas veces sumo dos más tres, o cuando enumero los lados de un cuadrado. Descartes.

A la luz del asombro, surge el conocimiento filosófico, pero, una vez alcanzado éste, aparece, sin más, la duda. Los abundantes sistemas filosóficos, el desacuerdo, la contradicción solo parecen hablar de la fragilidad o hasta incluso de la imposibilidad de alcanzar el conocimiento. El filósofo, previsiblemente, se siente en la obligación de dudar hasta de la misma capacidad para conocer y comprender la realidad.
¿Los sentidos no nos dan información imprecisa acaso? ¿No puede ser nuestro dedo más grande que el mismo sol si sólo nos guiaramos por impresiones sensibles? Y aún resolviendo las trampas sensoriales... ¿No podemos tal vez equivocarnos siguiendo el más simple de los razonamientos? ¿Quién garantiza una razón infalible? Y además... ¿nuestra manera de razonar no podría ser una limitación en sí misma a la merced de nuestra propia humanidad? 
La situación límite
...debo morir, debo sufrir, debo luchar, estoy sometido al azar, inevitablemente me enredo en la culpa. Jaspers

Y al dudar, el hombre, se repliega sobre sí mismo. Ya no se dirigirá al mundo sino a lo más profundo de su existencia. Entonces, el filósofo toma conciencia, trágica e inexorablemente del límite que implica su propia humanidad.
La reflexión filosófica descubre, que existen situaciones más allá de las cuales es inútil avanzar. El hombre carece de capacidad para cambiar lo constitutivo de su existencia. Este limite habla claramente de la finitud humana, de aquella frontera de la que no puede escapar... tal como lo expresó la luminosa confesión socrática: solo sé que no sé nada

Cintia G.

miércoles, 29 de junio de 2011

                                                      LOS SOFISTAS



Los sofistas eran los sabios primitivos que a partir de Sócrates y Platón perdieron su prestigio, siendo designados con este nombre en sentido peyorativo.
Eran pensadores que en el siglo quinto antes de Cristo se dedicaban a enseñar principalmente retórica, o sea el arte de hablar bien y de la erística, o arte de persuadir y convencer.
El objetivo de los sofistas era darle la formación a los jóvenes, que ellos consideraban necesaria, para dedicarse a la política.
El sofismo representa el fin del período llamado cosmológico, en que la inquietud del saber se centraba en la naturaleza, y el inicio del período antropológico, centrado en el hombre.
La inestable situación política de Grecia obligaba al ciudadano libre a intervenir más en los asuntos del Estado en virtud de la disparidad de las doctrinas filosóficas existentes.
Los sofistas no creían en el ideal de la verdad absoluta y priorizaban el concepto de utilidad, enseñando la virtud como la capacidad de ser eficaz en política.
Para el sofismo toda moral y cultura proviene del hombre y este concepto los llevó a romper con el pensamiento tradicional que los llevó a un escepticismo y relativismo subjetivo.
Creían en el carácter funcional del lenguaje y en que no existe un conocimiento válido y necesario, y esta forma de pensar los convirtió en los primeros en incursionar en una teoría del conocimiento.
Las doctrinas de Parménides y Heráclito llevaron a una actitud escéptica sobre la validez de la percepción de los sentidos, ya que si según Parménides el Ser es estático, inmóvil, eterno y el movimiento ilusorio; la percepción nos engaña; o si según Heráclito todo está cambiando sin cesar y lo único seguro es el cambio, también es imposible darle crédito a lo que percibimos.
La opinión de filósofos prominentes antes de Sócrates y Platón, aún se contradecían unos a otros porque todavía no habían surgido pensadores capaces de hacer una síntesis superior, con lo verdadero de ambas posturas.
Por lo tanto, existía desconfianza en las cosmologías de los filósofos presocráticos, que provocó volver la mirada del hombre hacia si mismo.
Platón fue el que brindó la posibilidad de tener en cuenta la mutabilidad y la estabilidad de las cosas y también la reflexión sobre las civilizaciones y las culturas.
Estas diferencias hacían que se cuestionaran sobre si las distintas formas de vivir y los diferentes códigos religiosos y éticos eran producto del hombre y en consecuencia mutables o bien impuestos por ley, o tal vez dependían de la naturaleza, o podían ser verdades reveladas en forma sagrada o divina.
Protágoras, el más notable de los sofistas, se ocupaba del microcosmos más que del macrocosmos, o sea del hombre, como el misterio más grande, su civilización y sus costumbres.
El sofismo también se diferenció de la filosofía griega por su método, ya que aunque la vieja filosofía no excluía la observación empírica era típicamente deductiva, o sea que una vez que el sabio tenía un principio constitutivo general del mundo debía explicar a partir de él los fenómenos concretos. En tanto que los sofistas trataban de reunir una gran cantidad de observaciones de hechos particulares para sacar conclusiones, tanto teóricas como prácticas, siendo su método por lo tanto, empírico inductivo.
Estas conclusiones no pretendían establecer normas basadas en una verdad absoluta; a diferencia de la filosofía griega antigua que buscaba la verdad objetiva, ya que los cosmólogos querían descubrir esa verdad objetiva del mundo en forma desinteresada.
El método sofista más cuestionado era la enseñanza de la erística o el arte de persuadir y ganar las controversias, principalmente en lo concerniente a ganar los litigios judiciales. Obviamente en la práctica, esta habilidad podía equivaler a que la causa injusta pareciera justa, cuestión contraria al afán de llegar a la verdad de los antiguos filósofos.
Los jóvenes recibían con entusiasmo las enseñanzas sofistas pero los mayores tradicionalistas temían por la formación de sus descendientes.
El sofismo sirvió de transición a la fase de la filosofía de Platón y Aristóteles que siempre los consideraron en forma peyorativa.

Laura Pallero .

sábado, 18 de junio de 2011

Encuesta I

Encuesta realizada por los integrantes de cuartofilosofico, al personal del I.N.S.C.

 Pregunta I:
¿Que es para usted la filosofía?
A-Es la ciencia del descubrimiento que hace al pensamiento del hombre.
B-Una forma de conocerse a si mismo.
C-Una actitud que comprende al conocimiento sobre lo que rodea al hombre y sobre lo que Él ha creado.



Pregunta II:
¿Aplica la filosofía a su vida?
A-Si
B-No
C-A veces

viernes, 17 de junio de 2011


* Sólo es pobre el que siempre desea más (Mariano Aguino) 

* Tan importante como dar un paso adelante en la vida, a veces es dar un paso atrás (Julio Llamazares) 



* Del todo nace el uno, y del uno nace el todo (Heráclito) 

* El carácter del hombre es su destino (Heráclito)



* El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace (Tolstoi)


 A lo mejor, la alegría sólo son capaces de vivirla los que son incapaces de definirla. (Montserrat Roig.)


 A quien va usted a creer, ¿A mi, o a sus propios ojos? Groucho Marx


 A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes. Jean De La Bruyère


Fernanda Castillo

miércoles, 15 de junio de 2011

La teoría de las ideas 


La teoría de las Ideas es la parte básica de la filosofía platónica. En lo fundamental consiste en defender la existencia de lo absoluto (las Ideas o Formas), frente al que se sitúa el mundo corpóreo, mortal y relativo.


A diferencia del pensamiento cristiano el absoluto al que se refiere Platón no tiene carácter personal. Platón consideró que la realidad se divide en dos grandes géneros: el Mundo Sensible y el Mundo Inteligible o Mundo de las Ideas. Lo absoluto al que él se refiere es precisamente este último ámbito de realidad. El Mundo Sensible es el conjunto de entidades que se ofrecen a los sentidos, realidades particulares, cambiantes, múltiples, que nacen, duran y mueren y se captan con los sentidos. El Mundo Inteligible o Mundo de las Ideas está poblado por entidades absolutas, universales, independientes, eternas, inmutables; entidades que están más allá del tiempo y del espacio, y que se conocen mediante la parte más excelente del alma, la racional. En este segundo ámbito la realidad más valiosa la constituye la Idea del Bien .
      La tarea de la filosofía consiste en ascender desde el Mundo Sensible al Mundo de las Ideas y en éste contemplar la Idea de Bien (por eso Platón define la filosofía como “una ascensión al ser”). Esta teoría es fundamentalmente una teoría ontológica pero tiene claras repercusiones en otros ámbitos como la antropología, la teoría del conocimiento, la ética y la política.
      Aunque algunos autores señalan la influencia de elementos religiosos como los pitagóricos o la motivación política para explicar porqué Platón postuló dicha teoría, no hay que olvidar que la motivación más importante es de carácter filosófico y tiene que ver con, al menos, los siguientes argumentos:

I. La crítica al conocimiento sensible y al relativismo elaborada por Platón en el diálogo “Teetetos” 
En el este diálogo muestra que el conocimiento no puede referirse a lo que se ofrece a los sentidos o cosas sensibles pues dichas cosas conducen al relativismo y el relativismo al absurdo; por ello es preciso suponer que el conocimiento estricto o absoluto necesita referirse a entidades absolutas a las que llamará Ideas; en muchas ocasiones Platón dice que la única alternativa al relativismo es su Teoría de las Ideas.

II. El uso del lenguaje y el problema de la referencia de los términos universales.
Según Platón, términos universales como los nombres comunes , los adjetivos o los sustantivos abstractos no se refieren directamente a las cosas individuales que se ofrecen a los sentidos  sino a entidades universales como la Belleza, el Bien, el Hombre... Estas entidades o Formas son lo que tradicionalmente se denominan esencias de las cosas pero, desde su punto de vista, separadas de las cosas individuales, las cuales participan o imitan a dichas Formas ; Aristóteles llamará a esta prueba argumento del “uno sobre muchos”.

III. La posibilidad del conocimiento científico
En el diálogo “Crátilo” Platón parte de la existencia del conocimiento para demostrar la existencia de objetos no sensibles e inmutables. Aristóteles llamará más tarde “argumento desde las ciencias” a esta demostración y se puede resumir del siguiente modo:
A. las cosas sensibles están en continuo cambio;
B. la ciencia no puede hacerse de lo que está en continuo cambio;
C. luego la ciencia no se puede referir a las cosas sensibles sino a entidades que no cambian (entidades que Platón llamará “Ideas o Formas”).
      Brevemente, Platón consideró que el conocimiento absoluto (como el que de hecho poseemos en las matemáticas) sólo se puede alcanzar si existen entidades absolutas, y éstas son las Ideas.


Laura Pallero . 

domingo, 12 de junio de 2011

El paso del mito al logo

Del mito al logos

 La explicación mítica:

--) Los poetas inspirados reflejaban el esfuerzo del pensamiento humano por formular respuestas coherentes a los grandes interrogantes colectivos.
--) Los mitos iban acompañados de unas representaciones, los ritos, por medio de los cuales el contenido de los mitos se hacia presentes a todos cuantos participaban en estas.
--) Homero: recoge el ambiente agrícola y ganadero de poblaciones que se agrupan en valles formando comunidades dispersas en torno a la ciudad cercana al mar y regida por un monarca que controlaba el poder.

  • Los dioses de la sociedad homérica ya no pretenden haber creado el mundo, sino tan solo conquistarlo y repartírselos.
  • Los personajes son seres sobrenaturales que se les conoce por todo lo que han hecho en el tiempo prestigioso de los comienzos.


Hacia una explicación racional:

--) En las polis se alcanza una gran prosperidad política, económica y cultural, a lo largo de un periodo histórico en la que se produce transformaciones por el desarrollo de la industria artesanal y el comercio, y la implantación de la moneda. Esta nueva situación produce un cambio de mentalidades.
--) Hesíodo: en sus narraciones se esta imponiendo una nueva reflexión más en consonancia con el mundo en el que vive, que empieza a ser mejor comprendido y mas trasformado por las nuevas actividades humanas.

  • La explicación racional plantea problemas referentes a la Naturaleza en si misma y todo cuanto en ella sucede debe ser explicado de forma sistemática y coherente mediante conceptos que elabora la razón (logos).
  • Los primeros filósofos son llamados presocráticos. Asumen el mismo problema de Hesíodo en sus poemas pero presiden de los elementos divinos.  


Clara Campero

lunes, 6 de junio de 2011

Sócrates


Sócrates nació en Atenas el año 470 a. C. y murió en el 399 a. C. Hijo de un escultor y una comadrona, recibió una educación tradicional: literaturamúsica y gimnasia. Más tarde se familiarizó con la dialéctica y la retórica de los sofistas. Al principio, Sócrates siguió el trabajo de su padre; realizó un conjunto de estatuas de las tres Gracias, que estuvieron en la entrada de la Acrópolis hasta el siglo II a. C. Durante la guerra del Peloponeso contra Esparta, sirvió como hoplita con gran valor en las batallas de Potidea en el 432-430 a. C., Delio en el 424 a. C., y Anfípolis en el 422 a. C.
Era de pequeña estatura, vientre prominente, ojos saltones y nariz exageradamente respingona. Su figura era motivo de chanza.Alcibíades lo comparó con los silenos, los seguidores ebrios y lascivos de Dioniso. Platón consideraba digno de ser rememorado el día que le lavó los pies y le puso sandalias (a Sócrates), y Antifón, el sofista, decía que ningún esclavo querría ser tratado como él se trataba a sí mismo. Llevaba siempre la misma capa, y era tremendamente austero en cuanto a comida y bebida.
Fue el verdadero iniciador de la filosofía en cuanto que le dio su objetivo primordial de ser la ciencia que busca en el interior del ser humano. El método de Sócrates era dialéctico: después de plantear una proposición analizaba las preguntas y respuestas suscitadas por la misma. Sócrates describió el alma como aquello en virtud de lo cual se nos califica de sabios o de locos, buenos o malos, una combinación de inteligencia y carácter.
Tuvo gran influencia en el pensamiento occidental, a través de la obra de su discípulo Platón.
Creía en la superioridad de la discusión sobre la escritura y, por lo tanto, pasó la mayor parte de su vida de adulto en los mercados y plazas públicas de Atenas, iniciando diálogos y discusiones con todo aquel que quisiera escucharle, a quienes solía responder mediante preguntas. Privilegió un método, al cual denominó (probablemente evocando a su madre partera) mayéutica, es decir, lograr que el interlocutor descubra sus propias verdades.
Fue obediente con las leyes de Atenas, pero evitaba la política. Creía que podría servir mejor a su país dedicándose a la filosofía. No escribió ningún libro ni tampoco fundó una escuela regular de filosofía. Todo lo que se sabe con certeza sobre sus enseñanzas se extrae de la obra de Platón, que atribuyó sus propias ideas a su maestro. Platón describió a Sócrates escondiéndose detrás de una irónica profesión de ignorancia, conocida como ironía socrática, con gran ingenio y agudeza mental.
La base de sus enseñanzas y lo que inculcó, fue la creencia en una comprensión objetiva de los conceptos de justiciaamor y virtud, y el conocimiento de uno mismo. Creía que todo vicio es el resultado de la ignorancia y que ninguna persona desea el mal; a su vez, la virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien actuarán de manera justa. Su lógica hizo hincapié en la discusión racional y la búsqueda de definiciones generales. En este sentido influyó en sus discípulo Platón y, a través de él, en Aristóteles.
Otro pensador y amigo influenciado por Sócrates fue Antístenes, el fundador de la escuela cínica de filosofía. Sócrates también fue maestro de Arístipo, que fundó la filosofía cirenaicade la experiencia y el placer, de la que surgió la filosofía más elevada de Epicuro. Tanto para los estoicos como el filósofo griego Epicteto, para el filósofo romano Séneca el Viejo como para el emperador romano Marco Aurelio, Sócrates representó la personificación y la guía para alcanzar una vida superior.
Sócrates no escribió obra alguna y, a pesar de haber tenido numerosos seguidores, nunca creó una escuela filosófica. Las llamadas escuelas socráticas fueron iniciativa de sus seguidores. Acerca de su actividad filosófica nos han llegado diversos testimonios, contradictorios entre ellos, como los de JenofonteAristófanes o Platón, que suscitan el llamado problema socrático; es decir, la fijación de la auténtica personalidad de Sócrates y del contenido de sus enseñanzas. Si creemos a Jenofonte, a Sócrates le interesaba fundamentalmente la formación de hombres de bien, con lo que su actividad filosófica quedaría reducida a la de un moralista práctico: el interés por las cuestiones lógicas o metafísicas sería algo completamente ajeno a Sócrates. Poco riguroso se considera el retrato que hace Aristófanes de Sócrates en "Las nubes", donde aparece como un sofista jocoso y burlesco, y que no merece mayor consideración.

Pedro Sergiani-

domingo, 5 de junio de 2011

Las cuatro raíces 
Empédocles de Agrigento ,postuló la teoría de las cuatro raíces, a las que Aristóteles más tarde llamó elementos, juntando el agua de Tales de Mileto, el fuego de Heráclito, el aire de Anaxímenes y la tierra de Jenófanes las cuales se mezclan en los distintos entes sobre la Tierra. Estas raíces están sometidas a dos fuerzas, que pretenden explicar el movimiento (generación y corrupción) en el mundo: el Amor, que las une, y el Odio, que las separa. Estamos, por tanto, en la actualidad, en un equilibrio. Esta teoría explica el cambio y a la vez la permanencia de los seres del mundo. El hombre es también un compuesto de los cuatro elementos. La salud consiste en cierto equilibrio entre ellos. El conocimiento es posible porque lo semejante conoce lo semejante: por el fuego que hay en nosotros conocemos el fuego exterior, y así los demás elementos. La sede del conocimiento sería la sangre, porque en ella se mezclan de modo adecuado los cuatro elementos de la naturaleza. Posteriormente Demócrito postularía que estos elementos están hechos de átomos.

Sostiene una curiosa teoría sobre la evolución orgánica por su teoría de las raíces. Suponía que en un principio habría numerosas partes de hombres y animales distribuidas por azar: piernas, ojos, etc. Se formarían combinaciones aleatorias por atracción o Amor, dando lugar a criaturas aberrantes e inviables que no habrían sobrevivido.

La teoría de los cuatro elementos que han de estar en armonía, permite elaborar una concepción de salud, que tendrá amplia repercusión en la medicina griega posterior.
Utilizando otros términos Empédocles considera al hombre un microcosmos , una suerte de mundo microscópico  y ello le permite formular una explicación de conocimiento por "simpatía": "lo semejante conoce a lo semejante". Así, las emanaciones que proceden de las cosas entran por los poros del cuerpo humano, yendo a encontrar lo semejante que en éste hay:
"Vemos la tierra por la tierra, el agua por el agua, el aire divino por el aire y el fuego destructor por el fuego. Comprendemos el amor por el amor y el odio por el odio."
Es decir un elemento lleva al otro y es necesaria la existencia de uno para la existencia del otro

Laura.

miércoles, 1 de junio de 2011




El número como principio de todas las cosas .

Como dice Aristóteles los pitagóricos se dedicaron a las matemáticas, fueron los primeros que hicieron progresar este estudio y, habiéndose formado en él pensaron que sus principios eran los de todas las cosas.

       
"Nutridos de ella (la matemática), creyeron que su principio fuera el de todas las cosas. Ya que los números por su naturaleza son los primeros que se presentan en ella, les pareció observar en los números semejanzas con los seres y con los fenómenos, mucho más que en el fuego, o en la tierra o en el agua y como también veían en los números las determinaciones y las proporciones de las armonías y como, por otra parte, les parecía que toda la naturaleza estaba por lo demás hecha a imagen de los números, y que los números son los primeros en la naturaleza, supusieron que los elementos de los números fuesen los elementos de todos los seres y que el universo entero fuese armonía y número. Y todas las concordancias que podían demostrar en los números y en las armonías con las condiciones y partes del universo y con su ordenación total, las recogieron y coordinaron."



                                                                                                                       Aristóteles.



Tenían el entusiasmo propio de los primeros estudiosos de una ciencia en pleno progreso, y les cultivó la importancia del número en el cosmos: todas las cosas son numerables, y muchas las podemos expresar numéricamente. Así la relación entre dos cosas relacionadas se puede expresar por una proporción numérica; el orden existente en una cantidad de sujetos ordenados se puede expresar mediante números, y así sucesivamente. Pero lo que parece que les impresionó más que nada fue el descubrir que los intervalos musicales que hay entre las notas de la lira pueden expresarse numéricamente. Cabe decir que la altura de un sonido depende del número, en cuanto que depende de las longitudes de las cuerdas, y es posible representar los intervalos de la escala con razones numéricas. A partir de esto surge la idea de cantidad (to pason), lo cuantitativo como principio y esencia de la realidad, es decir, que lo cualitativo se determina en lo cuantitativo.
Pues bien, lo mismo que la armonía musical depende de un número, se puede pensar que la armonía del universo depende también del número. Los cosmólogos milesios hablan de un conflicto universal de los elementos contrapuestos, y los pitagóricos, gracias a sus investigaciones en el campo de la música, tal vez pensasen solucionar el “conflicto” recurriendo al concepto de número. Según Aristóteles, “como vieron que los atributos y las relaciones de las escalas musicales se podían expresar con números, desde entonces todas las demás cosas les parecieron modeladas en toda su naturaleza según los números, y juzgaron que los números eran lo primero en el conjunto de la naturaleza y que el cielo entero era una escala musical y un número”. Mas lo que uno cree entender de los pitagóricos es que quisieron decir que el carácter verdadero no lo determinaba la apariencia sensible sino que lo establece un componente cuantitativo aritmo–geométrico que esta referido tanto al número (cantidad discreta) como a la magnitud (cantidad continua); o sea, que tal ingrediente matemático afecta la cualidad de las cosas.
Este lenguaje matemático no era usado solo para explicar el mundo, también era usado en las entidades excluidas, las que tenían que ver con las esferas subjetivas, el hombre, la justicia, el arte, la medicina y hasta las estaciones, pues todo esto requería de números, proporción y medida. El lenguaje de la realidad es entonces para los pitagóricos, un logos matemático (razón, armonía y medida).
Anaximandro había hecho derivar todo de lo Ilimitado o Indeterminado. Pitágoras combinó esta noción con la de límite, que da forma a lo ilimitado. Ejemplo de todo ello es la música (y también la salud, en la que el límite es la templanza, cuyo resultado es una sana armonía). La proporción y la armonía de los sones musicales son expresables aritméticamente. Transfiriendo estas observaciones al mundo en general, los pitagóricos hablaron de la armonía cósmica. Y, no contentos con recalcar la importancia de los números en el universo, fueron más lejos y declararon que las cosas son números.
Evidentemente, tal doctrina no es de fácil comprensión. Se hace duro decir que todas las cosas son números. ¿Qué entendían por ello los pitagóricos? En primer lugar, ¿qué entendían por números o qué es lo que pensaban acerca de los números?. Aristóteles nos informa que “los pitagóricos sostenían que los elementos del número son lo par y lo impar, y que, de estos elementos, el primero es ilimitado y el segundo limitado; la unidad, el uno, procede de ambos (pues es a la vez par e impar), y el número procede del uno; y el cielo todo, es números”. Los pitagóricos consideraron los números espacialmente. La unidad es el punto, el dos es la línea, el tres la superficie, el cuatro el volumen. Decir que todas las cosas son números significaría que “todos los cuerpos constan de puntos o unidades en el espacio, los cuales, cuando se los toma en conjunto, constituyen un número”.


Laura Pallero.

Actividad II

Consigna: seleccionar en el material de trabajo práctico y teórico, frases para incorporar a la revista grupal.

"El ser humano posee la capacidad y la necesidad de interrogarse"- Clara Campero.

"El camino seguido es el de mantenerse dentro del rigor de la deducción lógica a partir del principio de identidad: lo que es, es, lo que no es, ni siquiera puede ser pensado"- Cintia Gallo.

"El modo propio de ser de cada cosa"- Macarena Miranda.

"La esencia de la persona es aquello por lo que algo es lo que es, y no otra cosa, independientemente del hecho de que exista o no"- María Mauri.

"El mayor conocimiento de la naturaleza nos lleva a ser más conscientes de la complejidad de la misma y de la dificultad de explicar la pluralidad de las cosas a partir de un único principio"-  Pedro Sergiani.

"No es posible no ser"- Fernanda Castillo.

"No desees lo imposible"- Paula Dominguez.

"Nada con exceso, todo con medida"- Dayana Aguilar.

"Debes saber escoger la oportunidad"- Guadalupe Orellano.

"No todo lo que nos rodea es obvio"- Giulietta Aubert.

"Las cosas forman para los presocráticos una totalidad que está regulada por una fuerza interna que rige su aparición a partir del arjé"- Julieta Ribotta.

"La filosofía no nació en el calmo retiro, sino en Mileto, el mercado del mundo antiguo"- Clara Campero.

"Todo fluye como un río, todo se apaga y enciende como un fuego continuo pero sometido a medidas al logos, que es la ley del cambio, la unidad y dirección de procesos"- Cintia Gallo

"La filosofía es el mayor de los bienes deparados por los dioses a la raza de los mortales"- Giulietta Aubert

"El conjunto de todo aquello que existe y que no es obra del hombre"- Macarena Miranda.

"No siempre lo observado coincide con lo que sabemos sobre la realidad interna de las cosas"- María Mauri

"La razón es el único camino para alcanzar la auténtica realidad"- Pedro Sergiani

"No se puede decir ni pensar lo que no es"- Fernanda Castillo

"Se provisor con todas las cosas"- Guadalupe Orellano

"Todo fluye pero también existe una justicia cósmica que conserva el equilibrio del mundo"- Dayana Aguilar

"Conócete a ti mismo"- Paula Dominguez

"El orden es algo interno"- Julieta Ribotta


CuartoFilosófico-





martes, 31 de mayo de 2011

El perdón, cinco minutos antes de la muerte.

Un avión cae y se hunde en el mar cerca de la costa y mueren ciento cincuenta personas que estaban a bordo. Una mujer madura, periodista de un diario de la zona, que escribe una columna sobre la actualidad, frustrada por no querer caer en la noticia fácil, encuentra al día siguiente, entre las rocas, una bolsa plástica con una nota que parece pertenecer a los restos del avión hundido.
Ese hecho fortuito le da la oportunidad de volcar en sus notas la búsqueda del destinatario y de convertirse en un éxito editorial.
Por supuesto la protagonista no puede evitar que los grandes medios quieran apropiarse de la noticia, sin embargo, como ella no ha dado a conocer el contenido del mensaje, está determinada a llevar sola esa responsabilidad y manejarlo sin hacer uso del circo mediático.
Este es el tema de una película que proyectaron anoche en un canal de cable que inspira preguntas filosóficas.
¿Qué harímos los últimos cinco minutos de nuestra existencia estando plenamente lúcidos frente a una situación de muerte trágica inminente?
Durante el atentado de las torres gemelas, muchas víctimas que sabían que iban a morir utilizaron sus celulares para hablar con sus familiares, mientras otros se tiraron de las ventanas temiendo más a la angustiosa espera que a la misma muerte.
Ese instante de plena conciencia infinitamente largo y a la vez corto puede servir para ayudar a los deudos a hacer el duelo, para reconciliarse con los seres queridos que se han distanciado, para resolver enigmas, para despedirse, para aprender, y en este caso particular, para producir un milagro en la ficción.
La columnista comienza la búsqueda del posible destinatario de la breve esquela que está dirigida a “T”, y firmada con la palabra “Papá”, únicos indicios para iniciar una investigación en el vasto universo de familiares de las víctimas cuyos nombres empezaban con esa letra.
El peregrinaje a través de los eventuales dueños de la misiva, dio un resultado inesperado, porque aún en aquellos que no tenían vinculación alguna con la víctima, el contenido del mensaje tuvo una repercusión en sus vidas.
¿Porque quién es el que en su vida no ha ofendido a su padre y no desee ser perdonado si él muriera?
¿Quién es el que no se sentiría feliz de interpretar como propio un mensaje del más allá encontrado en forma tan extraña?
¿Quién no aprovecharía para hacer las paces con quien se ha ido dejando conciencias intranquilas?
El que no ha perdido a un ser querido que ha ofendido se da cuenta que todavía está a tiempo para reparar errores, para pedir perdón o para reconciliarse si han estado distanciados.
Finalmente el mensaje fue recibido por quien correspondía produciéndose el milagro de resolver los conflictos antiguos de la periodista, que vivía con su propia sombra que la torturaba.
Una vez, hace muchos años, recibí una carta de una persona fallecida. Cuando llegó por correo, esa persona yacía enterrada desde hacía dos días.
Me contaba sus cosas de todos los días y también los proyectos que tenía. Me sentí impresionada, como si aún se estuviera comunicando conmigo desde arriba.
Siempre nos sentimos culpables por alguna cosa, por una palabra, o un olvido, una forma de pensar diferente o cualquier otra cosa intrascendente.
No esperemos a que la gente muera para ser gentiles y demostrarles nuestro afecto, hoy es más tarde de lo que creemos.




Pedro Sergiani-

jueves, 26 de mayo de 2011

¿Quien soy?

¿Te haz preguntado quien eres? 

Seguramente a esta pregunta haz respondido con tu nombre y apellido, o incluso tu edad. Sin embargo esta cuestión todavía no ha sido respondida. 

Eres más que un nombre y un apellido. Eres una persona con inteligencia para razonar y reflexionar verdaderamente esta cuestión. 

Mírate al espejo y frente a tu propio reflejo pregúntate ¿quien soy? y encuentra en ti la respuesta. 
                                             
           Clara Campero

martes, 24 de mayo de 2011

 “Aprender es descubrir lo que ya sabes. Actuar es demostrar que lo sabes. Enseñar es recordarles a los demás que saben tanto como tú.”(Richard BACH)

“Lo que absolutamente es, es incognoscible; lo que no es, de ninguna manera es cognoscible.”(PLATÓN)


“La verdadera relación entre el pensar y el ser es ésta: el ser es sujeto y el pensar predicado. El pensar proviene del ser, no el ser del pensar.”(HEGEL)


“Todo lo real es racional, todo lo racional es real.”(HEGEL)


"La mentira es un triste sustituto de la verdad, pero es el único que se ha descubierto hasta ahora"(HUBBARD)

“El ser humano es una pasión inútil.”(SARTRE)


“Cuando digo que un pensamiento mio existe, no entiendo por su existencia un “estar ahí”, sino al revés: mi pensamiento existe cuando me doy cuenta de él, es decir, cuando lo pienso.” (ORTEGA Y GASSET)


"Nada es veneno, y todo es veneno; la diferencia está en la dosis." (T.BOMPART)


“Para que exista un pensamiento mío basta con que yo piense que lo pienso.(ORTEGA Y GASSET)


“El pensamiento es la única cosa del universo que no se puede negar porque negar es pensar”(ORTEGA Y GASSET)


“No estamos dentro del tiempo sino que somos parte del tiempo”(ORTEGA Y GASSET)


Cintia G.

sábado, 21 de mayo de 2011

Haz de ti filosofía

Haz de ti filosofía

Día a día nuevas preguntas, 
día a día nuevo intento de saber más.
No se estudia filosofía 
se la aprende al realizar. 

Conócete a ti mismo
no pierdas el deseo de saber más,
pues no es filosofo quien estudia
sino quien la aplica sin cesar. 

Mira a tu alrededor y contempla,
mira y comienza a pensar.
No tengas miedo a filosofar
no tengas miedo a saber más.

Conócete a ti mismo
no pierdas el deseo de saber más,
pues no es filosofo quien estudia
sino quien la aplica sin cesar.

                                             Clara Campero